Cristina Gutiérrez, la directora

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Sobre mi

Me defino como una persona optimista, perseverante, proactiva y muy trabajadora. Mi visión de la innovación es la de crear nuevas soluciones para las dificultates educativas que me encuentro en el día a día con los niños y jóvenes. A lo largo de mi trayectoria he liderado la creación del Método La Granja©, basado en la educación emocional y probado durante 13 años con los más de 10.000 alumnos de 3 a 14 años que cada año hacen sus colonias escolares en La Granja. El Método La Granja© consiste no solo en una fórmula para educar, sino también en cómo formar en 3 meses cada año a numerosos equipos para convertirlos en educadores emocionales que pueden desarrollar el Método con rigurosidad y resultados probados científicamente*. Me considero primero y antes de todo Educadora Emocional, y después todo el resto: directora de La Granja, divulgadora mediática y escritora de libros y cuentos educativos, con la intención de compartir lo que sé y a mi me funciona con los niños para modificar sus  actitudes y comportamientos. También soy la responsable del proyecto de educación emocional de Masia 360 del FCBarcelona y editora de la publicación Va de Educación desde el año 2.004. 
 
Puedes clicar aquí para ver algunas conferencias  ("Entrenar els fills per la vida" en Education Talks de la Universitat Abat Oliba o "La comunicación, gran aliada de la comunicación" en Gestionando Hijos), leer las cartes als diaris que he escrito o escuchar algunas de las entrevistes a la ràdio .
 
 mi currículum aqui
 
 

Tres cosas que he aprendido:

 
1- Los niños son la esencia de la humanidad
Sí, lo son. Lo veo cada día porqué además tengo la suerte de verlos interactuar con la naturaleza, con los animales y los caballos... y es cuando son más ellos, cuando se sienten más en armonía, más tranquilos, como si estuvieran por fin donde su naturaleza de niño les dice que han de estar, el bosque, sin prisas, sintiendo el frío en la cara, lel olor a humedad... 

y el silencio que les permite escucharse a si mismo. Me doy cuenta que entendiendo y conociendo los niños se me hace más fácil entender la esencia de los humanos y ver claramente qué es aquello que nos mueve; la curiosidad por el descubrimiento (aunque a medida que crecemos el sistema educativo a menudo se ha ocupado de esterilizar esas inclinaciones naturales).

Cuando por el motivo que sea dejamos de sentir esta curiosidad, esta ilusión para sorprendernos, aquello de soñar despiertos por cosas o causas imposibles, es como si las personas nos durmiéramos, como si dejásemos de ser nosotros para convertirnos en alguien que a veces no sabemos ni quien es, alguien que se pasa la vida con prisas y corriendo para llegar a tiempo a un sitio que alguien le ha dicho que tiene que llegar, aunque este alguien se olvidó de decirle "para que". Y poco a poco y sin darse cuenta sustituimos los sueños y la pasión por angustia, como si fuera lo que "toca", mientras nos olvidamos de que nuestra esencia es la del descubrimiento y la curiosidad, y la creatividad que se deriva para poder llegar a ser nosotros mismos, únicos, con un papel especial en el mundo, reservado solo para nosotros… pero que a menudo ni hemos llegado a descubrir. Lo peor de todo es que insistimos en que esto se repita en nuestros hijos e hijas, convirtiéndonos en ese alguien.

 

2- Si alguna cosa no te funciona, cámbiala. Los niños son un espejo.

Aún recuerdo mi sensación de impotencia cuando veía que no conseguía que mis objetivos con los niños. Rabia, tristeza, frustración, dar la culpa a los demás (la sociedad, padres, televisión, políticos…). Pero la queja no me era para nada efectiva ya que los problemas seguían allí. Hasta que un dia me dejé de quejas y me pregunté "¿qué puedo hacer que aun no hay hecho, que aun no haya probado, qué puedo hacer diferente?" Y una ventana se abrió de repente delante de mí, empecé a actuar y a formarme. Empecé a probar de todo, hasta que algo me funcionó.  Los niños son como un espejo, donde se refleja todo lo que tu eres, estoy con los niños un rato y tengo una respuesta. Me gusta recordar que "aunque mi ventana sea muy pequeña, el cielo continua siento igual de grande". Entonces esto, los niños me ayudan a hacer grande mi ventana… hasta poder saltar a fuera, Y esto es lo que hago, saltar gracias a ellos!!!

 

3- La gran capacidad que tienen todos los niños para pensar y deducir.

Una niña de 8 años me dijo "he dejado el miedo en el bosque, no lo quiero conmigo", otro, de 10 años me preguntó "¿cuál es el sentido de la vida?"… tengo docenas de preguntas como estas… ¿cuántos adultos no hemos sido capaces ni de cuestionarnos esto? La capacidad la tienen, la veo cada día y en todos los niños, en todos cuando se les da tiempo y espacio. El día que me dejé de hablar para preguntar, mi vida como educadora cambió para siempre. Este fue el secreto, y es el secreto de La Granja, nosotros no hablamos, nosotros preguntamos convirtiendo a los niños en los protagonistas, en los actores de cada escena. Es entonces cuando surgen los diamantes en bruto que cada uno lleva dentro, escondido, silenciado. Entonces flipo y me doy cuenta que tengo el mejor trabajo del mundo mundial!!!

*Estudio Científico de avaluación del Método La Granja© realizado por el GROP, grup de recerca en Orientació Pedagògica de la Universidad de Barcelona (Novembre 2017), sobre una muestra de 132 niños