12/06/2019

En Marcos i la Maya, periodista i fotògrafa d'ABC, van compartir amb nosaltres tota una jornada a La Granja Madrid. Van ser testimonis de com entrenem l'autonomia, l'autoestima, el treball en equip i moltes altres habilitats personals i socials amb els nens i nenes que vénen de colònies o excursions escolars.

El que van viure i van sentir el podeu llegir en l'article "Educar emocions, d'allò més natural", aquí en edició digital o edició paper.

Així comença: “Diez niños forman un corro sentados sobre la hierba. Les acompaña el silencio elocuente de la naturaleza y las palabras de un sonriente treintañero, el monitor. Una de las niñas del grupo se pone en pie; parece que cumple con lo mandado en las normas del «juego». El adulto se dirige a ella con la mirada y le interroga en voz alta: «¿quién eres?». La pequeña responde diciendo su nombre.

Tras unos segundos en silencio, el monitor, con una afectuosa sonrisa, pregunta de nuevo a la menor con lo mismo: «¿quién eres?». «Gitana», contesta la chiquilla. «Bien, gitana y ¿qué más?». «Y mujer», responde ella mirando ya no al adulto ni a ninguno de sus compañeros, sino al horizonte.

Todos atienden a ese diálogo que parece guardar el deseo de decir mucho. «Gitana y mujer y ¿qué más?», insiste el maestro. «Nada más: gitana y mujer», contesta la jovenzuela, ya mirando al suelo.

Aquella situación manifestaba deseos de trascender lo real. Y todos los interlocutores eran observados por los únicos que se atrevían a hablar: unos árboles, con sus ramas. Decidido, el monitor aparta la mirada de la «gitana y mujer» y, haciendo un «paneo» con su mirada, interroga al grupo sobre esa joven que se mantiene en pie: «chicos, ¿qué más es ella?». Bastan dos segundos para que un niño responda, con fuerza, «¡muy guapa!»; «y muy simpática», dice otro. «¡Ella es la mejor amiga que nadie podría tener!»; habla una niña señalando a la protagonista.”